Nuestro cuerpo está constituido por múltiples sustancias (grasa, agua, músculo, huesos, etc.), pero de ellas, el agua es el componente más grande.  El agua constituye más de la mitad (50-65%) del peso del cuerpo y en su mayor parte (80%) se encuentra en los tejidos metabólicamente activos. Por tanto, su cantidad depende de la composición corporal y, en consecuencia, de la edad y del sexo: disminuye con la edad y es menor en las mujeres.

Otros dos componentes son:

  • La masa magra o libre de grasa, en el que quedan incluidos todos los componentes funcionales del organismo implicados en los procesos metabólicamente activos (huesos, músculos, agua). Por ello, los requerimientos nutricionales están generalmente relacionados con el tamaño de este compartimento.
  • La masa grasa o tejido adiposo, la cual se considera metabólicamente inactiva, sólo cumple una función de reserva y almacenamiento.

De acuerdo a lo anterior, podemos decir que para que estemos saludables estos componentes deben encontrarse en cierta distribución en nuestro cuerpo. Recuerden que la obesidad no sólo se define por nuestro peso, sino por el porcentaje de grasa que tenemos. Si nosotros tenemos un porcentaje mayor al que de acuerdo a nuestras características debemos tener, aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónico degenerativas, como diabetes, hipertensión, hígado graso, dislipidemias, etc.

En la actualidad estamos acostumbrados a escuchar que debemos bajar de peso, pero no nos importa que es lo que disminuimos, hacemos “dietas” muy bajas en calorías, que no están equilibradas en nutrientes, y lo único que perdemos es agua y músculo, y nuestro porcentaje de grasa aumenta. Si nosotros, nos enfocamos a perder grasa, además de bajar de peso, disminuimos medidas, ya que la grasa ocupa más volumen que el músculo, y sobre todo obtenemos salud y reducimos el riesgo desarrollar enfermedades relacionadas a la obesidad.

¿Qué debemos hacer para bajar grasa?

Primero que nada es importante saber que no podemos ponernos solos a un régimen de alimentación o tomar “dietas” de internet, comúnmente cometemos esos errores y lo único que logramos es bajar agua y músculo, quedarnos con hambre, sufrir de dolores de cabeza, mareos, etc. Es importante tener la asesoría de un profesional en Nutrición, para que diseñe de acuerdo a nuestras características un plan de alimentación que sea completo, equilibrado y suficiente a nuestras necesidades.

Otro aspecto fundamental para la pérdida de grasa es la actividad física, por lo que debemos dedicar mínimo 30 min diarios a ella.

Además tenemos que ser conscientes que la pérdida de peso y grasa es diferente en cada persona, según el sexo, edad, composición corporal, etc., que es un proceso lento, y que requiere un cambio en nuestro estilo de vida.

En Control, en la consulta de Nutrición, analizamos tu composición corporal a través de una báscula de bioimpedancia eléctrica, y de acuerdo a ello y a tus necesidades te proporcionamos un plan de alimentación totalmente personalizado y sobre todo enfocado a la pérdida de grasa.

Además contamos con un método integral enfocado a la pérdida de grasa: Bio-Fit, a través del cual recibes en tu tratamiento consultas de nutrición, consultas médicas y medicina biorreguladora.

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L.N. ED. Carmen Janet Bautista Orduño